¿Por qué tengo acné?

Primero, ¿qué es el acné?

La piel está cubierta por diminutos agujeros llamados folículos pilosos o poros. Dichos poros contienen glándulas sebáceas. Generalmente, estas glándulas producen una cantidad adecuada de sebo (grasa) y los poros permanecen en su estado natural. Pero, algunas veces, se acumula una gran cantidad de sebo, células muertas de la piel y bacterias, que obstruyen el paso del oxígeno, facilitando la aparición del acné.

Es decir que el acné se refiere a las inflamaciones de las glándulas pilosebáceas de la piel, que se manifiestan mediante la formación de comedones o puntos negros, espinillas, granitos y protuberancias profundas llamadas quistes. Y esta enfermedad se presenta cuando los poros se taponan. Por ejemplo, cuando se producen cambios hormonales, aumenta la producción de sebo.

Factores que favorecen la aparición del acné

  1. Aumento de la secreción sebácea
  2. Obstrucción folicular
  3. Desarrollo microbiano
  4. Medicamentos
  5. Cosméticos
  6. Agentes físicos
  7. Productos industriales

Tipos de lesión

Comedón blanco: es una lesión en forma de punto del tamaño de una cabeza de alfiler, que representa un aumento del volumen del conducto pilosebáceo, causado por una obstrucción.

Comedón negro: también conocido como punto negro, es una lesión en forma de punto de menos de 3 milímetros de diámetro, cuya pigmentación se debe a la melanina y a la oxidación de la queratina. Rara vez evoluciona a lesiones inflamatorias.

Pústula: pequeña elevación de la piel que contiene líquido, habitualmente purulento. Es una lesión dolorosa.

Pápula: lesión cutánea elevada, sólida y pequeña. En la mayoría de los casos, desaparece espontáneamente.

Quiste: estructura esférica de 1 a 2 centímetros de diámetro, anclada en la dermis y que ocasiona una elevación de la piel firme. Resulta dolorosa y deja cicatriz.

¿Cómo combatir el acné?

  1. Realiza una limpieza profunda de tu piel al menos una vez al mes. Así, reducirás las impurezas y bacterias.
  2. Nunca subestimes la importancia de exfoliar la piel. Este proceso te ayuda a expulsar las células muertas y acelerar el proceso de regeneración de la piel.
  3. A la hora de adquirir productos cutáneos, debes tener en cuenta sus componentes y la compatibilidad con tu tipo de piel. De lo contrario, éstos pueden generar lesiones mayores.
  4. Recuerda llevar una alimentación sana y equilibrada.
  5. Emplea una loción en el rostro específica para eliminar el exceso de grasa. De esta manera, mantendrás tu piel más limpia.
  6. Los geles naturales, como el de aloe vera, te ayudan a eliminar la inflamación y el dolor producido por el acné.
  7. Si lo prefieres, puedes utilizar maquillaje siempre y cuando evites aquellos productos que contienen aceites. Descubre cómo elegir un buen maquillaje aquí.

Si tu piel es grasa y presentas acné, también te recomiendo leer Piel grasa, puntos negros y espinillas.

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