Piel saludable: hidratación y humectación

Primero, la diferencia entre hidratación y humectación

Para que nuestra piel luzca radiante, es necesario que goce de buena salud; lo cual depende en gran medida de la hidratación y la humectación de la piel. La hidratación se refiere a la cantidad de líquido que aporta la sangre a la piel, junto con el oxígeno y los nutrientes. En cambio, la humectación está asociada a la humedad que la epidermis toma del medio exterior, al utilizar distintos preparados a base de agua y productos químicos.

Nunca olvidar la hidratación

Una hidratación adecuada permite al organismo un mejor funcionamiento, ya que el líquido actúa como parte del alimento que requiere para generar energía. Es decir, que todas las personas necesitamos hidratación, no sólo quienes practican un deporte u otra actividad física exigente; debido a que es indispensable recuperar las energías que constantemente se gastan durante la rutina diaria. Pero, beber agua no sólo restablece el organismo, sino que también mantiene sano el cuerpo, liberándolo de problemas gástricos.

El cuerpo humano está constituido por un 80% de agua. Sin embargo, a medida que pasan los años, el cuerpo va perdiendo un porcentaje de agua, lo cual hace que sea más propenso a generar arrugas. Por esto el consumo diario de agua es muy importante, no sólo por motivos de salud sino también estéticos; y varía de acuerdo a la edad, el sexo y las condiciones ambientales o climáticas.

Recomendaciones para la hidratación de la piel

  1. La cantidad de agua recomendable que debes tomar diariamente es de 2 litros.
  2. Para ayudar a adquirir el hábito, puedes tomar el agua con un poco de sabor; déjala enfriar con cortezas de limón, rodajas de pepino o plantas aromáticas de tu agrado.
  3. No reemplaces los 2 litros de agua por cualquier otro líquido. Las gaseosas, el café, el té o la cerveza, no favorecen el estado de la piel.
  4. Puedes incluir el consumo de frutas, ya que la mayoría contiene casi un 90% de agua.
  5. También, es apropiado rociar el rostro varias veces al día con gotas pequeñas de agua utilizando un atomizador, especialmente cuando el tiempo es cálido o muy seco.

Humectación de la piel

La piel segrega constantemente grasas que crean una capa protectora, impidiendo que la humedad se escape. Sin embargo, hay factores que deterioran este proceso, como la exposición a factores contaminantes, el sol y el viento. Por tanto, una ayuda para prevenir anomalías en la piel es disponer de cremas humectantes de acuerdo al tipo de piel, éstas retrasan la disminución de agua y mantienen la humedad de la piel.

¿Cómo reconocer una piel deshidratada?

  1. Cuando la piel seca está deshidratada, su apariencia es mate y con presencia de manchas.
  2. Cuando la piel grasa está deshidratada, su apariencia es brillante, con manchas rojas, descamaciones, y poros muy abiertos.

Recuerda beber suficiente agua diariamente para lograr la correcta hidratación de tu piel, y aplícate una mascarilla hidratante una vez a la semana para ayudar a mantener la humedad de tu piel.

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