¿Cómo eliminar las células muertas de tu piel?

La importancia de exfoliar tu piel

Exfoliar consiste en liberar las células muertas y extraer la suciedad que lleva adherida la piel. Al eliminar las células muertas, se acelera el proceso de regeneración de la piel. De este modo, la exfoliación desintoxica la piel y activa la circulación sanguínea. Por esto, es muy notorio que al finalizar el proceso de exfoliación, la piel quede suave, satinada, lisa y traslúcida. Con la exfoliación, la piel se aclara, las espinillas van desapareciendo y los poros abiertos disminuyen.

Pero, ¿por qué es tan importante eliminar las células muertas de la piel? Resulta que éstas impiden en gran medida la adecuada oxigenación, lo cual genera una degeneración en la salud de la piel y, en consecuencia, propicia que la piel luzca marchita y desvitalizada. Las células muertas también dificultan la penetración de los productos cosméticos que aplicamos en nuestra piel diariamente; tales como, hidratantes, nutritivas, limpiadoras, etc. Por esto, es recomendable que exfolies tu piel una vez cada 15 días aproximadamente; con mayor o menor frecuencia dependiendo de tu tipo de piel. Si tu piel es sensible y propensa a irritaciones, exfolia tu rostro una vez al mes. Pero si es grasa, hazlo una o dos veces a la semana.

Consejos para exfoliar tu piel

  1. Antes de proceder a la exfoliación, prepara tu piel con un baño de vapor.
  2. Utiliza productos que contengan componentes específicos para tu tipo de piel, de lo contrario podría alterarse el pH de tu piel, ocasionando daños.
  3. Los productos naturales aportan y garantizan una apariencia saludable a la piel.
  4. Después de aplicarte un exfoliante, no te expongas al sol durante algunas horas.

Procedimiento para exfoliar tu piel

  1. Después de someter tu piel a un baño de vapor, toma el producto exfoliante con los dedos y aplícalo tanto en el rostro como en el cuello.
  2. La exfoliación se hace por medio de pequeños masajes circulares. Realiza masajes de derecha a izquierda, con las yemas de tus dedos índice y medio; comenzando por la frente, siguiendo por las mejillas y la barbilla. Para exfoliar la nariz, realiza masajes verticales, de abajo hacia arriba. El cuello debe masajearse también de abajo hacia arriba.
  3. Una vez que cubras todas las áreas, espera 20 minutos hasta que tu rostro se seque suficientemente.
  4. Después, retira los restos del producto exfoliante con abundante agua.
  5. Finalmente, vaporiza tu rostro con una loción o tónico adecuado para ayudar a relajar tu piel.

Para obtener todos los beneficios de la exfoliación, sigue paso a paso el procedimiento anterior, sin olvidar los consejos recomendados.

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