Cuidado de la piel, antes y después de la depilación

Frecuentemente, las mujeres depilamos zonas de nuestro cuerpo como las piernas y las axilas. Y no sólo deseamos que la piel quede sin vellos, también queremos sentir firmeza, una textura lisa y en general, un aspecto sano. Más aún, si tenemos planeado un viaje al mar, ir a piscinas o simplemente usar un vestido. Lo crucial resulta ser que la depilación no consiste sólo en el momento como tal donde retiramos el vello corporal, sea con cera, cuchilla, crema depilatoria u otro método. La verdadera importancia recae en la preparación de la piel antes del procedimiento y el tratamiento posterior. Allí es donde más fallamos, muchas veces por cuestión de tiempo olvidamos la importancia del antes y el después de la depilación.

Antes de la depilación

Escoge el día adecuado

Inicialmente es muy importante escoger el día correcto; si sales de paseo, vas a usar un vestido de baño o un vestido como tal en una fecha específica, no te depiles un día antes ni mucho menos el mismo día. Hazlo por lo menos 2 o 3 días antes, ya que en las horas próximas a la depilación la piel sufre cambios, puede irritarse, resecarse en exceso e inclusive amoratarse; entonces lo ideal es darle a la piel algunos días libres de sanación. Por otro lado, recuerda que las mujeres poseemos mayor sensibilidad ciertos días del mes, así que en lo posible procura evitarlos para no aumentar la sensación de dolor en la piel.

Evita broncear tu cuerpo

No expongas tu piel al sol por un tiempo prolongado para broncearte, los días previos a la depilación. Si lo haces, tu piel estará muy sensible, lo cual puede ocasionar dolor e irritación. Lo mejor es realizar el bronceado después, pero tampoco inmediatamente… ¡espera algunos días!

Verifica el largo del vello

Si los vellos de la zona a depilar están muy cortos, entonces seguramente tu piel sufrirá una afección más fuerte y si la depilación es con cera, lo más probable es que no haya un correcto agarre, lo cual no es beneficioso. Por otro lado, si el vello es muy largo, puede enredarse, sufrir tirones, y en general, ocasionar un proceso más complicado y doloroso. Lo recomendable es dejar crecer el vello por aproximadamente una o dos semana y posteriormente, retirarlo.

Asegúrate de limpiar la zona

Lava muy bien la zona a depilar, con agua y un jabón o crema limpiadora específica de acuerdo a tu tipo de piel. Esto evitará que las impurezas se interpongan en el proceso.

Abre los poros

Debido a que vas a extraer los vellos, es más conveniente hacerlo con los poros abiertos. Para esto, realiza un baño de vapor o humedece la zona con agua tibia tendiendo a caliente; sin exagerar para evitar quemaduras. Así será más fácil el proceso de exfoliación y la depilación en general.

Exfolia la zona

Este es quizá el paso más importante y fundamental para asegurar una correcta depilación, ¡por favor, nunca lo olvides! Exfolia muy bien la piel con un exfoliante de acuerdo a tu tipo de piel, para eliminar las células muertas y evitar que algunos vellos queden debajo de la piel, ya que éstos obstruyen los poros ocasionando la inflamación de los folículos; esta afección es denominada “foliculitis”.

Evita las heridas o cortes

Si posees pequeñas heridas o cortes, no depiles la piel. Con seguridad, se generará irritación, ardor y dolor. Lo más conveniente es esperar una correcta sanación de la piel antes de proceder a depilar la zona.

Después de la depilación

Cierra los poros

Realiza un baño de agua fría o aplícate compresas frías en la zona para cerrar los poros y calmar la irritación de la piel.

Hidrata y humecta tu piel

Es sumamente importante aplicar una crema hidratante y humectante sobre la piel, realizando suaves masajes en el área, debido a que después del procedimiento la piel se reseca y pierde humectación. También puedes usar el gel del aloe vera. Repite esta aplicación varias veces, al menos dos veces al día y podrás ver como la piel se va recuperando. Adicionalmente, recuerda usar productos sin alcohol ni fragancias.

Evita la exposición al sol y usa protector solar

No se te ocurra exponerte al sol justo después de depilarte, ya que los rayos pueden generar manchas y quemaduras en tu piel. Por ende, debes usar juiciosamente el protector solar. Recuerda que tu piel está ahora más sensible, entonces es aconsejable evitar cualquier contacto fuerte.

No uses ropa ajustada

Dale un respiro a tu piel para que se recupere correctamente con ropa ancha, suelta y liviana; por tanto, evita la ropa ajustada.

Ahora sí, depila tu cuerpo y no temas lucir una piel suave y radiante.

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