¿Cómo lucir una piel perfecta?

La piel está expuesta permanentemente a factores externos, como el clima y la contaminación del medio ambiente: el frío, el calor, la sequedad, la humedad, el aire, la polución de las ciudades… Y adicionalmente, la piel del rostro es una zona muy delicada ya que presenta diferentes cambios: envejece, se deshidrata, se arruga, se irrita… Por todo esto, no es fácil lucir una piel perfecta, se requiere un excelente cuidado con prácticas diarias conscientes y constantes. ¿Esto qué significa? Significa que no basta con aplicar cremas a la deriva, en cualquier momento del día. La clave está en la prevención, manejando un debido conocimiento de los cuidados básicos y esenciales.

Pasos para lograr una piel perfecta:

  1. Tipo de piel

    Lo primero que debes saber es cuál es tu tipo de piel. Antes de esto, no gastes dinero ni esfuerzo adquiriendo productos cosméticos de belleza o para el cuidado facial, ya que pierdes tu tiempo. No todos los productos son apropiados para todas las pieles. De hecho, si no escoges bien los productos de acuerdo a sus componentes y especificaciones, podrían provocar efectos no deseados en tu piel, contrarios a tus necesidades. Algo que debes saber, es que existen múltiples tipos de piel y éstos dependen de diversos factores: el clima, la edad, el género, la textura, la apariencia de los poros, la elasticidad, el color, las líneas de expresión, etc. Entonces, no te conformes con una primera impresión; es fácil realizar un análisis para conocer tu tipo de piel aquí.

  2. Productos adecuados

    Si tu objetivo es lucir una piel perfecta, no gastes mucho dinero en productos que prometen milagros. Generalmente los productos cosméticos no garantizan un efecto inmediato, entonces toma precauciones. Decídete mejor por invertir en productos de excelente calidad, preferiblemente que contengan ingredientes naturales. Sólo debes aplicar diariamente en tu rostro productos básicos para tener una piel saludable; y así, reflejará estar radiante y perfecta. Los productos indispensables son: un bloqueador solar, un limpiador y un hidratante. Pero, para mejorar el cuidado se requiere: un producto nutritivo, un exfoliante y una mascarilla.

  3. Rutina de cuidado facial

    Después de obtener los productos, es fundamental que adquieras juiciosamente una rutina diaria. Al principio, puede ser difícil acostumbrarte, pero con el tiempo se volverá parte de tus actividades cotidianas, como lo es cepillarse los dientes o tomar una ducha. Tu rutina debe empezar con la limpieza de tu rostro una vez te despiertes y después, exfolia tu piel para remover las células muertas, retirando con agua el excedente. Posteriormente, aplica el producto hidratante y después, el nutritivo, esperando en cada caso 5 minutos aproximadamente para que la piel absorba y adquiera las correspondientes propiedades. El paso siguiente es aplicar la mascarilla; déjala actuar durante 20 minutos y retírala con agua. Finalmente, aplica el bloqueador solar.

  4. Aplicación de los productos

    Es importante que consideres la forma correcta de aplicarte los productos. Aplican cinco punticos en el rostro con la yema del dedo (frente, nariz, mentón y pómulos), luego espárcelos con los dedos húmedos, realizando pequeños movimientos circulares. También, debes considerar que algunos productos repiten su aplicación en el mismo día, como es el caso del limpiador (día y noche). En cambio otros, presentan una frecuencia menor, por ejemplo el exfoliante, ya que su aplicación puede ser cada 8, 15, 20 0 30 días de acuerdo al tipo de piel.

  5. Hábitos saludables

    Para lograr la piel perfecta que tanto deseas, también debes mejorar tu alimentación y adquirir hábitos saludables. Fundamentalmente, bebe abundante agua (2 litros al día), evita fumar y disminuye la cantidad de bebidas gaseosas y alcohol. Evita comer embutidos y dulces en exceso. Incorpora a tu alimentación cereales, granos, frutos secos y frutas frescas. Además, duerme tranquilamente y no excedas el tiempo de exposición al sol.

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