Beneficios y perjuicios de la exposición al sol

En los últimos años, se ha detectado en todo el mundo un incremento de la incidencia de cánceres de piel, estrechamente vinculado a las costumbres personales de exposición al sol y a su componente ultravioleta (UV), así como a la percepción social de que el bronceado es deseable. Por esto, es fundamental que conozcas los efectos nocivos de la radiación UV y determines un cambio en tu estilo de vida que ayude a frenar la tendencia al aumento continuo de los casos de cáncer de piel.

Primero, debes saber que la intensidad de la radiación UV depende de diversos factores. Cuanto más alto esté el sol en el cielo, más intensa es la radiación UV. Por esto, generalmente las mayores intensidades de la radiación UV se producen alrededor del mediodía, cuando el sol alcanza su máxima altura. Además, cuanto más cerca del ecuador, más intensa es la radiación, y bien sabemos que la línea del ecuador atraviesa a Colombia. La intensidad de la radiación UV es máxima cuando no hay nubes, pero puede ser alta incluso con nubes. Otros factores son la altitud y el ozono, debido a que a mayor altitud la atmósfera absorbe una menor proporción de radiación UV, aunque el ozono absorbe parte de ésta.

Perjuicios de la exposición al sol

Una exposición al sol prolongada puede producir efectos agudos y crónicos en la salud de la piel y los ojos. Las quemaduras solares y el bronceado son los efectos agudos más conocidos de la excesiva exposición al sol; a largo plazo, se produce un envejecimiento prematuro de la piel como consecuencia de la degeneración de las células, del tejido fibroso y de los vasos sanguíneos. Los efectos crónicos comprenden dos grandes problemas: los cánceres de piel y las cataratas.

Sin embargo, pequeñas dosis de radiación UV son beneficiosas para el ser humano. Por esto, es necesario que también consideres el lado positivo.

Beneficios de la exposición al sol

  1. La piel capta la energía y, cuando se expone al sol, recibe numerosas radiaciones vitales.
  2. Estimula el sistema nervioso.
  3. Propicia la elaboración de vitamina D.
  4. Fija el calcio y el yodo en el organismo.
  5. Beneficia el sistema muscular y el óseo.
  6. Regula la tasa de azúcar en la sangre.

Precauciones

  1. Lo ideal es exponerse al sol poco a poco. Comenzar por un cuarto de hora y aumentar paulatinamente el tiempo de exposición, sin pasar de una hora y media al día.
  2. Aunque la piel esté habituada al sol, no es recomendable tomarlo más de 10 minutos durante las horas centrales del día.
  3. Durante el tiempo de exposición, es necesario tomar agua para evitar la deshidratación de los tejidos cutáneos.
  4. En ningún caso, tomar el sol sin una protección adecuada de acuerdo a tu tipo de piel. Aplícala preferiblemente 2 o 3 veces al día.
  5. Si debes permanecer un tiempo prolongado al sol, es indispensable que cubras tu cabeza con una gorra o sombrero y protejas tus ojos con gafas de sol.
  6. Evita las camas de bronceado.

También puedes encontrar cinco simples pasos para que cuides tu piel sin complicaciones aquí.

No esperes una mala noticia para comenzar a cuidar tu piel, ¡empieza hoy!

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